ENTRE EL MIEDO Y LOS DERECHOS: SITFAL BUSCA PROTEGER A LOS TRABAJADORES Y LLEVA EL CONFLICTO A LA JUSTICIA
Entre el miedo y la presión, cinco trabajadores deberán declarar como testigos en una causa judicial que ya expone prácticas irregulares dentro de una planta en Santa Cruz. Desde SITFAL advierten sobre posibles delitos, pero también envían un mensaje claro: los trabajadores no están solos y sus derechos tienen respaldo legal y sindical.
Con una causa judicial en marcha, SITFAL denuncia presiones a testigos y se planta: los trabajadores no están solos.
En un contexto donde el silencio muchas veces se impone por temor, desde el Sindicato de Trabajadores de Fábricas de Alimentos (SITFAL) comienza a delinearse una estrategia que apunta no solo a denunciar irregularidades, sino a reconstruir la confianza de los trabajadores en sus propios derechos.
El Secretario General, Víctor Hugo Sánchez, dejó entrever una mirada que trasciende lo estrictamente legal y se mete de lleno en el terreno humano, el miedo, las presiones y la necesidad de respaldo real. Según explicó, ya existen cinco trabajadores en calidad de testigos dentro de una causa judicial en trámite en Buenos Aires, vinculada al despido de dos empleados.
Se trata de testimonios clave que, en principio, serían requeridos por el juez mediante audiencias virtuales, con preguntas básicas sobre tareas, funciones y circunstancias del despido. Sin embargo, lo que debería ser un procedimiento habitual dentro de la Justicia laboral, se ve atravesado por un clima de presión y temor.
Sánchez reconoce esa tensión con claridad. Los testigos —según relató— han manifestado miedo, producto de comentarios, insinuaciones y contactos que, sin poder ser formalmente denunciados aún, generan un escenario de incertidumbre. “No podemos acusar directamente sin pruebas firmes”, advierte, marcando una línea de responsabilidad que busca no poner en riesgo el proceso judicial ni la credibilidad del sindicato.
Pero al mismo tiempo, el dirigente es contundente en el mensaje de fondo:
esto ya no es parte de las prácticas informales o “aprietes” habituales dentro de algunos sectores laborales, sino que ingresa de lleno en el ámbito judicial, con posibles consecuencias penales.
En ese sentido, remarca que cualquier intento de presión sobre testigos puede derivar en sanciones graves, y subraya un punto clave para llevar tranquilidad: los trabajadores que declaran cuentan con protección legal antes, durante y después del testimonio, lo que incluye la presunción de represalia ante cualquier despido o sanción.
Lejos de retroceder, Sánchez sostiene que los testigos se mantienen firmes, aunque con reservas comprensibles respecto a la exposición judicial. Y allí aparece el eje político de su conducción:
dar respaldo, acompañar y construir confianza.
“Que entiendan que no están solos”, es la línea que atraviesa su discurso. No se trata solo de una causa puntual, sino de un proceso más profundo, lograr que los trabajadores “salgan del clóset”, reconozcan sus derechos y se animen a ejercerlos con el respaldo del sindicato, sus abogados y la estructura gremial.
En ese camino, el SITFAL anticipa que avanzará con nuevas acciones, en una estrategia que combina lo judicial con lo sindical, buscando equilibrar una relación históricamente desigual.

EL COMUNICADO OFICIAL: DENUNCIA DE PRÁCTICAS DESLEALES Y POSIBLES DELITOS
En este marco, la Comisión Directiva del SITFAL emitió un comunicado oficial el 25 de abril de 2026, donde informa la detección y documentación de graves irregularidades dentro de la planta.
Entre los puntos principales, el sindicato denuncia:
- Persecución a testigos, con amenazas y hostigamientos, advirtiendo que se trata de delitos penales contemplados en el Código Penal.
- Garantía de indemnidad, recordando que todo trabajador que declara está protegido por la ley, y que cualquier represalia habilita sanciones agravadas o reinstalación.
- Prácticas desleales, vinculadas a intentos de limitar la libertad sindical, en infracción a la Ley 23.551.
- Responsabilidad empresarial, señalando que la empresa debe garantizar un ambiente libre de violencia y que su omisión o complicidad será denunciada.
El mensaje final del comunicado es claro y directo hacia los trabajadores:
“No cedan ante el miedo. Cada amenaza está siendo registrada. La ley está de nuestro lado.”
Y cierra con una definición que resume el momento que atraviesa el conflicto:
“La verdad y la libertad sindical no se negocian.”
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