SAN JULIÁN: LA “REACTIVACIÓN” QUE NUNCA LLEGÓ — DOS AÑOS Y MEDIO SIN BARCOS, NEGOCIOS OSCUROS Y UN CONFLICTO QUE EXPLOTA
Mientras el gobierno habla de reactivación, en San Julián no entra un barco hace más de dos años. Trabajadores denuncian maniobras, promesas incumplidas y preparan protestas en la Ruta 3.
Mientras el gobierno anuncia recuperación, los trabajadores denuncian un puerto paralizado, promesas incumplidas y una operatoria que deja afuera a San Julián
La llamada “reactivación pesquera” en Puerto San Julián vuelve a quedar expuesta como lo que es: un relato político sin sustento en la realidad. A más de dos años y medio del inicio de la actual gestión provincial, no ingresó un solo barco de manera sostenida, no existe actividad continua y el puerto permanece prácticamente paralizado.
Detrás de los anuncios, las fotos y las promesas, lo que emerge es un escenario completamente distinto: desorganización, falta de planificación, posibles maniobras con los permisos y un creciente malestar social que ya amenaza con trasladarse a la Ruta Nacional N° 3.
DOS AÑOS Y MEDIO SIN ACTIVIDAD: LA REALIDAD QUE DESMIENTE EL DISCURSO
Las declaraciones del referente de guincheros, Luciano Torres, son contundentes:
“Hace dos años y medio que no entra un barco. Esto ya no da para más”.
El dato no es menor: destruye de plano el discurso oficial de reactivación. No se trata de una baja momentánea de actividad, sino de un puerto que lleva años sin funcionamiento real.
La única experiencia reciente —el ingreso del buque Norman— terminó en un nuevo escándalo, deudas con proveedores locales, aranceles portuarios, incumplimientos y una operatoria fallida.
LOS RESPONSABLES CON NOMBRE Y APELLIDO
Durante la campaña previa a las elecciones legislativas nacionales, el gobierno provincial montó una escena de “Puesta en Marcha” del puerto con presencia de funcionarios que hoy deben responder por el fracaso evidente:
- El ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Ezequiel Verbes
- El intendente de Puerto San Julián, Daniel Gardonio, junto a concejales y funcionarios municipales
- La entonces secretaria de Estado de Pesca y Acuicultura, Stefany Grant
- El coordinador general de la Unidad Ejecutora Portuaria (UN.E.PO.S.C.), Walter Uribe
- La ministra de la Producción, Nadia Ricci
Todos ellos fueron parte de los anuncios, las promesas y la construcción del relato de reactivación que hoy queda completamente desmentido por la realidad del puerto.
A esta lista se suma quien continúa actualmente con la misma línea de gestión:
- El secretario de Pesca, Sergio Klimenko, señalado por los propios trabajadores como parte de un esquema de reuniones permanentes sin resultados concretos.


NEGOCIOS, EXTRANJERIZACIÓN Y FALTA DE CONTROL
Uno de los puntos más graves que surge del conflicto es el proceso de traspaso de la planta Food Partners Patagonia S.A. a la firma Bentónico Argentina, ambas de capital extranjero.
La operación:
- Se realiza entre empresas extranjeras
- Requiere intervención de Cancillería
- Se desarrolla en un contexto de falta total de transparencia para los trabajadores
A esto se suma una denuncia aún más delicada:
Empresas que solicitan permisos y cupos para operar en San Julián, pero descargan en otros puertos como Caleta Olivia.
Este mecanismo implica, en los hechos:
- Vaciamiento operativo del puerto
- Pérdida de empleo local
- Simulación de actividad que nunca se concreta
UN PUERTO USADO, PERO NO DESARROLLADO
San Julián no necesita una megaestructura para funcionar. Según los propios trabajadores:
- El muelle es operativo
- La escala es manejable
- No se requieren grandes inversiones para activar la actividad
Sin embargo, la decisión política nunca apareció.
Mientras tanto:
- La centolla, principal recurso local, viene en caída
- No se realizan prospecciones serias
- No hay planificación sobre nuevas pesquerías
El resultado es claro:
Un puerto con potencial, abandonado por la gestión

IMPROVISACIÓN TOTAL EN LA POLÍTICA PESQUERA
Los anuncios sobre nuevas alternativas —como la anchoíta o investigaciones futuras— vuelven a mostrar un patrón repetido:
- Proyectos sin base técnica consolidada
- Buques sin condiciones operativas adecuadas
- Falta de coordinación real con organismos como el INIDEP
A esto se suma un dato alarmante:
Cuatro secretarios de Pesca pasaron por la provincia en dos año y cuatro meses sin lograr poner en marcha el puerto.
Escándalos polémicos, provinciales y nacionales, por la fuga de la materia prima tanto del langostino, como así también la merluza a otras provincias, pedidos de informes desde la Cámara de Diputados Nacionales y concejales de Puerto Deseado, que a la fecha es un silencio hermético de la provincia.
EL CONFLICTO YA ESTÁ EN MARCHA
El nivel de agotamiento social llegó a un punto crítico.
Los trabajadores ya anticiparon medidas:
- Manifestaciones sobre la Ruta Nacional N° 3
- Acciones directas ante la falta de respuestas
La advertencia es clara:
“No vamos a cortar la ruta, pero la vamos a hacer visible. Esto no da para más”.
DEL RELATO A LA ESTAFA SOCIAL
Lo que ocurre en Puerto San Julián no es una demora administrativa ni una dificultad coyuntural.
Es el resultado de una gestión que prometió reactivar y no cumplió.
Es un esquema donde los anuncios no se traducen en trabajo.
Es un modelo que permite maniobras mientras el puerto sigue vacío.
San Julián ya no es una promesa ni un proyecto.
Es la evidencia concreta de una política que no funciona, una verdadera estafa social.
Un puerto sin barcos.
Trabajadores sin respuestas.
Y un gobierno que todavía no logra explicar por qué.
Desde los trabajadores portuarios, lo expresan con claridad: no hay más margen para relatos ni promesas vacías. La comunidad de San Julián merece trabajo real, decisiones firmes y un puerto en funcionamiento, no anuncios que se repiten mientras la actividad sigue paralizada.
Si no hay respuestas, habrá conflicto. Porque cuando el trabajo falta, lo que está en juego no es la política, es la dignidad de todo un pueblo.
Comparte esta noticia: