SANTA CRUZ: PUERTOS EN LA SOMBRA — REPRESENTACIÓN FANTASMA, SALARIOS A LA BAJA Y UN SISTEMA QUE EXPLOTÓ ENTRE DENUNCIAS Y SILENCIOS
En Caleta Paula, el conflicto portuario dejó de ser solo laboral para exponer un sistema completo en crisis, trabajadores sin representación clara, acuerdos salariales cuestionados, denuncias empresariales que comprometen a quienes las impulsan y organismos de control que durante años no funcionaron. Mientras el gobierno habla de orden y transparencia, los hechos revelan un entramado que mezcla precarización, irregularidades y disputas por el control real del puerto.
Representación sindical en disputa, salarios hasta un 50% más bajos que en Chubut, credenciales “alquiladas” y controles inexistentes: el entramado portuario que el discurso oficial no logra tapar.
Mientras el gobernador Claudio Vidal intenta instalar un discurso de legalidad y transparencia, lo que emerge desde los muelles de Caleta Olivia es otra cosa:
un sistema portuario que durante años operó sin control real, con representación sindical dudosa, salarios depreciados y prácticas que hoy, expuestas, comprometen a todos.
CRONOLOGÍA DE UN DESCONTROL ANUNCIADO
El 14 de julio de 2025, la Prefectura Naval Argentina citó a estibadores para regularizar documentación vencida o irregular.
Once días después, el 25 de julio de 2025, el gobierno provincial homologó el Reglamento Portuario, prometiendo “ordenar” la actividad.
Pero el orden llegó tarde.
Porque el problema ya estaba instalado:
- Trabajadores sin documentación vigente
- Controles inexistentes
- Ingreso irregular al puerto
Luego, el 1 de abril de 2026, el Ministerio de Trabajo provincial —con firmas de Juan Eduardo Mata y Javier Omar Aravena— dictó una resolución que intenta “proteger” a los trabajadores bajo un enfoque sanitario.
Pero esa medida no corrige el sistema:
Lo consolida.
REPRESENTACIÓN SINDICAL: EL VACÍO QUE SE OCULTA
En Caleta Olivia no existe sindicato con personería gremial operando.
- Los estibadores son, en su mayoría, independientes
- El único gremio con personería, el SUEPP, actúa en Puerto Deseado
Sin embargo, la Federación de Estibadores Portuarios Argentinos aparece como interlocutor válido.
Y más grave aún:
Su secretario general, Marcelo Osores, designó delegados “provinciales” en un territorio donde no hay afiliación real ni estructura sindical.
La pregunta es inevitable:
¿quién le dio legitimidad para representar a trabajadores independientes?
PARITARIAS DÉBILES, SALARIOS A LA BAJA
Mientras en Chubut, con la misma actividad y empresas, los estibadores perciben salarios más altos:
- En Santa Cruz se firman jornales hasta un 50% inferiores.
Esto no es un accidente.
- Es el resultado de acuerdos firmados en un contexto donde la representación sindical real es, como mínimo, discutible.
LAS DENUNCIAS QUE DESNUDARON EL SISTEMA
En medio de su conflicto con la FEPA, el empresario Luis Jones denunció:
- Trabajadores sin documentación
- Uso irregular de credenciales
- Ingreso de personal no habilitado
Pero esas denuncias tienen un efecto colateral:
Lo ubican dentro del sistema que hoy cuestiona.
Porque durante años:
- Operó en ese esquema
- Contrató bajo esas condiciones
- Convivió con la irregularidad
“PLÁSTICAS ALQUILADAS”: EL MECANISMO DEL FRAUDE
Lo que salió a la luz es aún más grave:
- Credenciales portuarias prestadas o alquiladas
- Trabajadores ingresando en nombre de otros
- Pago del 50% del jornal real
- Devolución del dinero al titular de la credencial
Un circuito que combina fraude laboral, evasión y riesgo operativo.
Y que funcionó durante años sin control efectivo.

LOS CONTROLES QUE NUNCA FUNCIONARON
El sistema falló en todos los niveles:
UNEPOSC
- sin control real de habilitaciones
- sin fiscalización efectiva
Prefectura Naval Argentina
Bajo la Ordenanza N° 97-80 (DJPM):
- debía registrar personal
- informar bajas entre el 1° y el 31 de enero
- controlar credenciales
Sin embargo, el sistema permitió:
- documentación vencida
- ingresos irregulares
- identidades cruzadas
DEL CONFLICTO LABORAL AL ATAQUE MORAL
En este escenario, Luis Jones lanzó una frase que encendió la polémica:
- Acusó a los sindicatos de “defender la droga y el alcohol”.
Esa declaración no es menor.
- Cambia el eje del conflicto
De:
- salarios
- representación
- condiciones laborales
A:
- conducta
- disciplina
- estigmatización del trabajador
Es una maniobra clara:
Cuando no se puede sostener el sistema, se desacredita al trabajador.
EL GOBIERNO Y SU DOBLE DISCURSO
Hoy el gobierno provincial intenta mostrarse como garante de:
- legalidad
- transparencia
- protección laboral
Pero la realidad es incómoda:
El sistema que hoy se busca ordenar
funcionó durante años con conocimiento —y en muchos casos tolerancia— del propio Estado.
EL FONDO DEL PROBLEMA: QUIÉN CONTROLA EL PUERTO
Nada de esto es casual.
El conflicto estalla cuando empiezan a aparecer señales de:
- fuga de langostino
- irregularidades en merluza
- tensiones económicas en el sector
Y entonces todo cambia.
Lo que parecía un problema laboral
se transforma en una disputa por el control del puerto.
UNA VERDAD INCÓMODA
En Santa Cruz hoy conviven:
- representación sindical discutida
- salarios por debajo de la región
- empresas que denunciaron lo que toleraron
- organismos que no controlaron
- y un Estado que llega tarde
EL SISTEMA QUE NADIE QUIERE EXPLICAR
No puede haber legalidad sin representación real.
No puede haber control donde durante años reinó el descontrol.
Y sobre todo:
No puede hablarse de transparencia cuando el sistema que hoy se cuestiona fue el mismo que durante años permitió precarización, fraude y silencio.
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