Empresarios que paralizan, gobiernos que callan, trabajadores que sufren: 60 días de un conflicto que desenmascara al sistema pesquero argentino

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🟥 60 días de abandono: empresarios que paralizan, gobiernos que callan, trabajadores que aguantan hambre
La industria pesquera argentina atraviesa un conflicto histórico que expone, sin filtros, la miseria empresarial, la complicidad gremial y la inacción del Estado nacional y provincial. Mientras los buques permanecen paralizados, los marineros llevan casi dos meses sin ingresos y con amenazas constantes de rebajas salariales. La ley está, pero nadie la hace cumplir. Y lo más grave: en pleno territorio argentino, empresas extranjeras matan de hambre a trabajadores nacionales con total impunidad.

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15 de mayo de 2025 | AGOMU – Asociación Gremial de Obreros Marítimos Unidos

La industria pesquera nacional atraviesa uno de los conflictos más graves y prolongados de los últimos años. A más de 56 días de inactividad, negociaciones estériles, maniobras dilatorias y ausencia total del Estado, los trabajadores del mar continúan siendo rehenes del desprecio empresarial y la inacción política.

El 9 de mayo se dictó la conciliación obligatoria, sumando 15 días más de espera. Pero el conflicto no nació ese día: nació cuando los empresarios decidieron unilateralmente vaciar los barcos, parar la producción y condicionar la reapertura a una reducción del 30% en los valores de producción. Lo dijeron sin tapujos: o aceptan, o se quedan en tierra. Una amenaza que hoy se traduce en hambre, desesperación y bronca.

⚠️ Un Lockout Patronal disimulado

La paralización de buques como los de Conarpesa, justificada en una supuesta falta de rentabilidad, es en realidad un Lockout Patronal encubierto, contrario a todo el marco legal vigente. La Ley Federal de Pesca N.º 24.922 y su Decreto Reglamentario 748/99 son contundentes: las empresas pesqueras tienen obligaciones de uso activo de los permisos, generación de empleo argentino y aprovechamiento responsable del recurso público (Arts. 1°, 2°, 9° y 40°).

Sin embargo, ni el Consejo Federal Pesquero (CFP) ni la Secretaría de Pesca ni el Ministerio de Trabajo de la Nación y de las provincias han tomado medidas reales para frenar esta violación sistemática. No se ha hablado ni una sola vez de retirar permisos por inactividad. ¿Qué más debe pasar para que se apliquen las leyes?

🛑 Prospección simbólica, crisis real

El CFP prevé iniciar el 20 de mayo la prospección de langostino en aguas nacionales, en cuatro subáreas distintas. Sin embargo, solo un buque –el Mar Sur de Pescargen– confirmó participación. El resto de la flota congela su acción como medida de presión.

¿Puede considerarse una prospección válida con una sola embarcación? ¿El CFP va a legitimar una maniobra diseñada para condicionar a los trabajadores y “forzar acuerdos” bajo extorsión?

La ley exige que las prospecciones se basen en criterios científicos, no en presiones políticas. Si esto continúa, el CFP se convertirá en cómplice de una estrategia de vaciamiento que restringe el empleo, paraliza economías regionales y condena al hambre a miles de familias.

🤐 Complicidades sindicales y silencios políticos

Lo más doloroso es que algunos gremialistas fueron funcionales al desgaste, callaron cuando había que hablar, y abandonaron a quienes deberían defender. Nunca explicaron los aportes sindicales ni transparentaron los recursos.

Delegaciones ausentes, dirigentes obedientes y trabajadores confundidos: el combo perfecto para facilitar el saqueo de derechos.

A eso se suma la miseria política: gobernadores, intendentes, legisladores y funcionarios que cobran sueldos millonarios pero no han emitido una sola declaración firme ante este drama. Solo aparecen cuando hay cámaras. Cuando hay hambre, desaparecen.

🔍 El Estado tiene herramientas, pero no voluntad

Desde AGOMU exigimos que el Estado cumpla su rol:

  • Que el Ministerio de Trabajo investigue los balances, volúmenes exportados y niveles reales de empleo.
  • Que se auditen las cooperativas truchas disfrazadas de plantas de corte.
  • Que se controle lo que se declara como pesca capturada y lo que realmente llega al procesamiento.

No hay “marineros rentables” y “marineros que generan pérdida”. Hay trabajadores con oficio y dignidad, y hay empresarios que usan el recurso público para enriquecerse y dejar en la miseria a quienes lo producen.

⚖️ Inversores extranjeros, ¿con derechos pero sin obligaciones?

La Ley de Inversiones Extranjeras (Ley 21.382) es clara: las empresas extranjeras tienen los mismos derechos pero también las mismas obligaciones que cualquier empresa argentina. Y si no cumplen, deben ser sancionadas. No se puede permitir que inviertan para lucrar y paralicen para extorsionar. Menos aún que destruyan empleo nacional en nombre de una rentabilidad que nunca se audita.

¿Hasta cuándo se permitirá este atropello?

¿Qué está esperando el Estado? ¿Un muerto por hambre o desesperación? ¿Un estallido social en los muelles?

Desde la Asociación Gremial de Obreros Marítimos Unidos (AGOMU), decimos basta. Basta de mirar para otro lado. Basta de complicidad institucional. Basta de silencio.

Exigimos:

  • Revisión inmediata de todos los permisos inactivos.
  • Auditoría laboral y financiera a las empresas que paralizaron la flota.
  • Garantías laborales, sociales y alimentarias para los trabajadores mientras se extienda el conflicto.
  • Investigación de cada funcionario y gremialista que haya sido cómplice por acción u omisión.

No estamos ante una crisis del recurso. El calamar y el langostino están ahí, renovables, disponibles, gestionables. La verdadera crisis es moral, política y judicial. Es la crisis de un país donde los recursos naturales se usan para enriquecer a unos pocos, mientras los trabajadores que los extraen son condenados a la miseria en su propio territorio.

Por eso, desde AGOMU preguntamos con firmeza y respeto al presidente Javier Milei y a su gobierno:

  • ¿Esta es su política para el trabajador argentino: hostigarlo, silenciarlo y dejarlo sin comer?
  • ¿Dónde está el plan para garantizar empleo, derechos y legalidad en la pesca?
  • ¿Por qué la ley se aplica con dureza para el débil, pero con complacencia para el empresario?
  • ¿Cuál es el camino de la pesca en Argentina: el desarrollo sustentable con justicia social, o la profundización de la desigualdad bajo un disfraz de modernización?

Presidente, en campaña habló de Venezuela para advertir sobre los peligros del populismo. Dijo que Venezuela un país rico en petróleo había logrado la igualdad… pero de pobres. Hoy, en Argentina, un recurso renovable como la pesca está siguiendo el mismo camino, no por escasez, sino por abandono, por desidia institucional y por complicidad política.

La pregunta es clara:
¿Los trabajadores de la pesca también están condenados a ser igualmente pobres para que unos pocos sigan siendo igualmente ricos?

Porque si de verdad creemos que la Argentina se levanta trabajando, entonces exigimos que se nos permita trabajar con dignidad, con derechos, con ley.

Hoy más que nunca, la pesca es soberanía, justicia social y defensa nacional. Y si el gobierno no lo ve, seremos nosotros, los trabajadores del mar, quienes lo gritaremos desde cada muelle del litoral.

A.G.O.M.U

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