A un paso de perder los permisos: 180 días que podrían costar caro, cuenta regresiva el 13 de septiembre se vence la legalidad.
Aunque la temporada del langostino fue oficialmente habilitada el 17 de marzo, la flota tangonera congeladora continúa amarrada por decisión empresarial. Ya pasaron más de 270 días de inactividad y 119 días desde la habilitación oficial sin zarpar. El conflicto pone en juego el cumplimiento de la Ley Federal de Pesca, la Ley de Contrato de Trabajo, y la responsabilidad del Estado.
Los permisos pesqueros en riesgo por inactividad,barcos amarrados, familias en espera, la lucha invisible de los marineros.
Desde el 19 de septiembre de 2024, la flota tangonera congeladora permanece inactiva. En un primer momento, esta paralización respondió al paro biológico decretado por el Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero (INIDEP), una medida técnica y ambiental que se extendió hasta el 17 de marzo de 2025.
Sin embargo, desde esa fecha y hasta el día de hoy, más de 119 días después de la apertura oficial de la zafra por parte del Consejo Federal Pesquero (CFP), la flota sigue sin operar. Esta inacción no responde a cuestiones ambientales ni de conservación, sino a una presión directa de las cámaras empresarias que condicionan la reactivación a la firma de acuerdos que implican una rebaja salarial del 30% y la modificación de ítems históricos del Convenio Colectivo de Trabajo 356/03.
La situación es grave. Según el Decreto Reglamentario 748/1999 de la Ley Federal de Pesca N° 24.922, el plazo máximo de inactividad injustificada para los buques es de 180 días corridos. Superado ese límite, los permisos de pesca pueden ser revisados, suspendidos o anulados. En este caso, ya pasaron más de nueve meses desde que los barcos dejaron de operar, aunque debe aclararse que el paro biológico decretado entre el 19 de septiembre de 2024 y el 17 de marzo de 2025 constituye una causa justificada de inactividad, por lo que el plazo legal de 180 días comienza a contarse a partir del 17 de marzo de 2025, y vencerá el 13 de septiembre de 2025 si la flota continúa sin operar.
Además, el artículo 7° de la Ley de Contrato de Trabajo es claro: “Las partes, en ningún caso, pueden pactar condiciones menos favorables para el trabajador que las dispuestas en las normas legales, convenciones colectivas de trabajo o laudo con fuerza de tales”. Por lo tanto, cualquier intento de firmar a la baja resulta nulo de pleno derecho.
Cronología de la inacción y entrega empresarial:
- Paro de la flota congeladora: desde el 19 de septiembre de 2024 al 02 Julio 2025 (9 meses y 13 días)
- Apertura oficial de la zafra 2025: 17 de marzo de 2025
- Días sin operar tras la apertura: 107 días (al 02 de julio de 2025)
- Intento fallido de prospección: 28 de mayo de 2025
- Prospección parcial habilitada: 29 de junio de 2025

En este contexto, el Estado nacional y los organismos provinciales competentes se encuentran en una posición delicada. Si no intervienen de forma urgente para hacer cumplir la normativa vigente, podrían ser considerados cómplices por omisión. La responsabilidad institucional no sólo implica garantizar la sostenibilidad del recurso, sino también resguardar el empleo, la legalidad laboral y la equidad en el uso de los recursos públicos.
El Consejo Federal Pesquero habilitó cuatro veces la zona para que la actividad se reactive, pero las cámaras empresarias boicotearon cada intento, negándose a completar los barcos necesarios para las prospecciones. Esto pone en evidencia que no se trata de una crisis estructural del recurso, sino de una estrategia empresarial para imponer condiciones laborales regresivas.
La pregunta es inevitable: ¿Hasta cuándo el Estado va a mirar para otro lado mientras se violan las leyes, se presiona a los trabajadores, se paraliza la economía regional y se incumplen los compromisos asumidos por los permisionarios pesqueros?

Los barcos siguen amarrados… y la paciencia obrera se agota
Las respuestas aún no llegan.
Pero los barcos siguen amarrados.
Y la paciencia de los trabajadores tiene un límite: legal… y social.
¿Qué van a hacer los empresarios cuando se cumplan los 180 días de inactividad?
¿Van a salir a pescar sin tocar el convenio colectivo?
¿Van a abandonar la rebaja del 30% solo para salvar sus permisos? ¿Por un viaje?
Por cómo viene la mano y con el poco tiempo que queda, no estamos lejos de ver esa secuencia repetirse:
Cuando llegue el día y la Secretaría de Pesca tenga que aplicar lo que marca la ley, vamos a ver cuántos corren a rescatar los barcos de Fernando Álvarez Castellano y de las empresas que acompañaron su procesión en esta crisis pesquera fabricada a medida.
Una crisis que, al día de hoy, el Gobierno Nacional ni reconoce ni resuelve, ni desde el Ministerio de Trabajo ni desde el Ministerio de Economía, dependiente de Capital Humano.
Compañeros, no falta nada para que termine la marea… y la joda de unos pocos.
Total, ya estamos arruinados.
Y el gremio…
Bien, muchas gracias.
