Caleta Paula Peligro en la descarga: Estibadores denuncian inundaciones y accidentes en buque pesquero (Material Fílmico)
Desde AGOMU denunciamos la falta de compromiso del gobierno de Santa Cruz con los trabajadores portuarios. Mientras el ministro de Producción, Gustavo Martínez, se dedica a hacer política y criticar al sector turístico, ignora los reclamos históricos del ámbito pesquero. Exigimos que se garantice el pago justo, mejores condiciones laborales y el fin de la complicidad con las empresas que operan sin control. Basta de mentiras y corrupción: es hora de trabajar por la pesca y sus trabajadores.
Estibadores del Puerto Caleta Paula denuncian precariedad laboral en el buque pesquero Gaucho Grande
Los estibadores del Puerto Caleta Paula han hecho pública su denuncia ante el hartazgo por las malas condiciones de trabajo y la precariedad a bordo del buque pesquero Gaucho Grande (IMO 7614298), propiedad de la empresa VEPEZ S.A., cuyo dueño es Luis Jones, alias “El Gringo”. En particular, denuncian las constantes inundaciones en la bodega cada vez que deben realizar la descarga.
Según Ramón Videla, delegado de los estibadores en el puerto, esta situación se repite una y otra vez sin que la empresa tome medidas. “Ya van tres veces que el barco llega en estas condiciones. La última vez intentaron solucionar el problema con una bomba para extraer el agua, pero no era suficiente, así que drenaban todo con una manguera desde la cubierta hacia el mar. En esta descarga intentaron hacer lo mismo, pero la bomba que sacaron del pañol no funcionaba. El marinero de guardia intentó arreglarla, pero no tenía conocimiento, así que la dejó ahí. Estaba recaliente el muchacho”, relató.
Las condiciones de trabajo son deplorables y ponen en riesgo la integridad de los trabajadores. “Uno de los compañeros se cayó al agua, se mojó por completo y tuvo que irse porque en ese estado era imposible seguir trabajando. Otro estibador, en una descarga anterior, sufrió un accidente cuando una ligada le golpeó la espalda de refilón. Lo tuvo que llevar el armador del barco al hospital, porque el golpe en caliente dolía, pero al enfriarse iba a ser peor”, detalló Videla.
Pese a las denuncias reiteradas, el problema persiste. “El armador nos pidió que sacáramos los pescados que flotaban en el agua porque los cajones estaban sumergidos. La bodega tenía más de 60 cm de agua desde la popa hasta la proa. Y esto no es nuevo: ya ha pasado tres o cuatro veces y no lo arreglan. En una descarga anterior tuvimos que poner otra bomba para achicar, pero ni siquiera pudimos armar parte del arranche por la cantidad de agua. En esta oportunidad, el chupón no se limpió porque el agua lo impedía. Las botas no servían de nada, el agua las sobrepasaba”, afirmó el delegado.
Además, denunció la inacción de los organismos de control. “Cada vez que descargamos el Gaucho Grande, nos encontramos con el mismo problema. No hay reparaciones. No sé cómo operan en altamar si dependen de bombas externas. Y el agua no es solo agua: es baba y sangre de pescado que se acumula en los cajones. SENASA ni aparece por el muelle, ni sabe qué se está llevando a la planta. Y Prefectura tampoco ve nada cuando se trata del Gringo. Siempre fue así”, concluyó Ramón Videla.

Desde AGOMU: crítica a la gestión del gobierno en el sector pesquero
Desde nuestro sector, siempre hemos acompañado los reclamos de los estibadores de nuestro puerto. Lo hacemos con la convicción de que la crítica constante es necesaria ante la inacción del gobierno y la falta de respuestas por parte de sus ministros de Trabajo, Pesca y, principalmente, el ministro de Producción. Parece que tienen una mirada irracional sobre el contexto portuario en Santa Cruz.
En particular, el ministro Gustavo Martínez parece más preocupado por hacer política barata, denunciando irregularidades en otras localidades, en lugar de ocuparse de sus responsabilidades. A la fecha, ni siquiera está claro cuál es su función, ya que ocupa múltiples cargos sin haber sido nombrado oficialmente ni contar con la experiencia o el mérito para desempeñarlos.
Recientemente, Martínez criticó públicamente al empresariado de El Calafate, afirmando que los precios del destino son más altos que los de París. Como ministro de Producción, y responsable de la Secretaría de Turismo de Santa Cruz, debería impulsar el desarrollo del sector en lugar de descalificarlo. Pero una vez más, se entromete en áreas ajenas, usurpando funciones que no le corresponden, mientras ignora los verdaderos problemas de la provincia.
En lugar de atacar a los empresarios del turismo, debería ocuparse de la grave situación de los trabajadores portuarios, quienes llevan décadas reclamando sueldos dignos. Si se les pagara lo que corresponde, ningún destino sería inaccesible para ellos. Su rol no es señalar el costo de la hotelería, sino exigir a las empresas pesqueras que cumplan con los pagos en paridad, como ocurre en todos los puertos del país, excepto en Santa Cruz.
Es hora de que deje de promocionar una “política pesquera y social excepcional”, cuando en la práctica su gestión ya comenzó con el pie izquierdo. La empresa estatal Santa Cruz Puede SAU (Sociedad Anónima Unificada), lejos de ser un modelo de transparencia, actúa sin control y con total impunidad.
Y sobre el buque Liliana, basta de mentiras. La recuperación de esa embarcación no fue gracias a Luis Jones, como usted afirma, sino que fue el Estado quien tuvo que asumir los costos de las reparaciones, luego de haber sido concesionada por más de 20 años en pésimas condiciones. Luis Jones es solo otro socio privilegiado del poder, al igual que el Gobernador Claudio Vidal.
Señor ministro, deje de mentir a la sociedad y empiece a trabajar para mejorar la actividad pesquera. No sea cómplice de la corrupción, como lo es la empresa estatal Santa Cruz Puede SAU (Sociedad Anónima Unificada). Basta de promesas vacías mientras los trabajadores siguen reclamando aumentos, ropa de trabajo y condiciones laborales seguras.

