Nota formal de A.G.O.M.U. en respuesta al Ministro de Trabajo, Julio Cordero

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Frente a las declaraciones del Ministro de Trabajo Julio Cordero, que desconoce convenios colectivos, relativiza la huelga y defiende intereses empresariales, desde A.G.O.M.U. reafirmamos la defensa de la ley, la soberanía pesquera y la dignidad de los marineros argentinos.

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Desde la Asociación Gremial de Obreros Marítimos Unidos (A.G.O.M.U.) expresamos nuestro más enérgico repudio a las recientes declaraciones del Ministro de Trabajo, Julio Cordero, quien, en diálogo con el periodista Eduardo Feinmann, demostró una preocupante falta de rigor técnico, legal y ético al referirse al conflicto que involucra a la marinería nacional y a las cámaras empresarias pesqueras. Sus afirmaciones resultan inaceptables tanto por su contenido como por el sesgo ideológico y jurídico que evidencian.

Nos vemos en la obligación de responder, no solo en defensa de los derechos de nuestros compañeros trabajadores, sino también en resguardo del orden legal vigente y de la institucionalidad sindical que usted, con ligereza, ha puesto en duda.

Calificar a los marineros organizados como un “grupo minoritario que utiliza mecanismos intolerables”, sin intervención judicial ni procesos en curso, constituye una peligrosa criminalización del derecho constitucional a la huelga (artículo 14 bis de la Constitución Nacional). Afirmar que “reciben amenazas” sin pruebas ni denuncias judiciales concretas, y sin recurrir a los canales legales correspondientes, configura una maniobra de manipulación mediática destinada a erosionar la legitimidad del reclamo gremial.

Como Ministro de Trabajo, su función no es alimentar la narrativa patronal, sino garantizar el cumplimiento de los convenios colectivos vigentes, como el CCT 356/03, que no ha sido derogado ni modificado por los canales legales correspondientes.

Resulta alarmante que desde el propio Ministerio se avale, en nombre de una supuesta “libertad individual de trabajo”, el intento de imponer acuerdos salariales por fuera del marco de la negociación colectiva. El Decreto 1135/2004, la Ley 23.551 y el Convenio 154 de la OIT, de cumplimiento obligatorio, son claros al establecer que los convenios colectivos no pueden ser sustituidos por acuerdos individuales, menos aún cuando estos implican una rebaja del 30% del salario de convenio.

Promover la desregulación laboral y la individualización de los contratos en la marinería no es modernización: es lisa y llanamente precarización encubierta.

La Ley N° 25.188 de Ética Pública establece que los funcionarios deben actuar con imparcialidad, objetividad y respeto a la legalidad. Sus declaraciones, señor Ministro, lo alinean claramente con las cámaras empresariales, CAPECA, CAPIP, CEPA, que hoy se encuentran en flagrante infracción: intentan quebrar el convenio colectivo vigente, desacatan al propio Ministerio de Trabajo de la Nación y ejercen presiones públicas y privadas contra los sindicatos y los trabajadores.

Su afirmación respecto a “un grupo minoritario que impide trabajar” es insostenible. Los marineros no están impidiendo la pesca: están ejerciendo su derecho constitucional a la huelga frente a un intento de imponer condiciones laborales regresivas, sin negociación válida, sin actas oficiales, y con escribanas contratadas por empresas para hacer firmar renuncias a derechos laborales en condiciones de presión.

Para una mejor comprensión, es necesario aclarar que la mayor concentración del langostino (Pleoticus muelleri) se localiza a lo largo del litoral marítimo de las provincias de Chubut, Río Negro y Santa Cruz. Esta especie tiene un origen clave en la zona de Mazarredo, frente a la costa santacruceña, donde se registra una alta presencia de juveniles. Desde allí, migra hacia el norte del Golfo San Jorge, alcanza talla comercial en jurisdicción de Chubut, y luego avanza hacia aguas nacionales.

La pesca del langostino no se realiza en la milla 200, como erróneamente afirmó el Ministro. Esa zona está asociada, principalmente, al saqueo del calamar (Illex argentinus) por parte de entre 300 y 400 buques extranjeros, principalmente asiáticos, que operan ilegalmente a partir de la milla 201.

Afirmar que “el langostino no respeta fronteras” o que “la Argentina pierde soberanía por culpa de los gremios” es una distorsión inaceptable que revela una profunda ignorancia sobre el recurso, su biología y la normativa vigente. La verdadera amenaza a la soberanía pesquera argentina es permitir que capitales extranjeros violenten convenios colectivos, destruyan el trabajo registrado y sean premiados por un Estado ausente o cómplice.

Al Ministro Cordero es necesario recordarle que las leyes laborales vigentes, que él intenta violentar adoptando una postura parcial a favor del empresariado, no han sido derogadas.

Un ejemplo elocuente es el DNU 340/2025, titulado “Régimen de Excepción de la Marina Mercante Nacional”, cuyos artículos clave fueron suspendidos por el Juzgado Nacional del Trabajo N.º 32, a raíz de una acción de amparo presentada por los gremios marítimos. Ese fallo detuvo, al menos parcialmente, el intento del Gobierno de habilitar el ingreso de buques con bandera extranjera y debilitar los derechos del personal embarcado.

Las declaraciones del Ministro, al afirmar que:

“Hay un tema de política nacional que baja desde la Presidencia de la Nación, Javier Milei, y principalmente Sandra Pettovello, y es que toda persona tiene derecho a desarrollarse mediante un trabajo libremente elegido y libremente contratado”, no son más que expresiones de deseo, ajenas al marco legal vigente. Esa podrá ser la “política nacional” del Poder Ejecutivo, pero no es la política del pueblo argentino mientras sigan vigentes la Constitución Nacional, las leyes laborales y el control de constitucionalidad de la Corte Suprema de Justicia.

Por lo tanto, señor Ministro, usted no puede asumir una postura parcial en favor del sector empresario sin violar su propia función pública, regulada por la Ley 25.188.

Desde A.G.O.M.U. no aceptaremos ningún retroceso en los derechos laborales ni intentos de criminalizar la protesta gremial mediante falsas denuncias sin sustento judicial.

Seguiremos defendiendo con firmeza el CCT 356/03, la soberanía nacional y la dignidad de los marineros argentinos. Si usted no está a la altura de aplicar la ley argentina en favor de los trabajadores, le sugerimos dar un paso al costado.

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