Paro del SOMU: naufraga la ficción de la Flota ‘Artesanal’ mientras crecen los riesgos y las irregularidades
La medida de fuerza del SOMU vuelve a exponer el verdadero problema: una flota que se refugia en el rótulo de “artesanal” para esquivar controles y requisitos industriales, pero que opera con la misma carga, el mismo riesgo y la misma maquinaria que cualquier buque de gran porte. Décadas de descontrol, permisos discrecionales y falta de fiscalización desembocan hoy en un conflicto inevitable.
La falsa “flota artesanal”: décadas de irregularidades, crecimiento sin control y riesgos mortales que hoy estallan en Rawson.
La reciente presentación del Sindicato de Obreros Marítimos Unidos (SOMU) ante la Secretaría de Trabajo del Chubut, declarando una medida de fuerza contra los mal llamados “buques artesanales” de Rawson, no es un episodio aislado, es la consecuencia directa de años de irregularidades, permisividad política y contradicciones normativas que dejaron a la flota pesquera provincial librada a su propio antojo.
Lo que hoy se expresa como un conflicto laboral por la intención de los armadores de desembarcar marineros para reemplazarlos por un maquinista, es en realidad el desenlace de una larga historia donde la categoría “artesanal” se usó como un escudo administrativo para evitar regulaciones y controles nacionales.
1. El mito de la “Flota Artesanal”: un concepto técnico que nunca se cumplió.Según toda definición internacional y según la propia doctrina de la Autoridad Marítima, Flota Artesanal implica:
● Embarcaciones menores a 12 metros.
● Maniobras realizadas a tracción de sangre, sin mecanización industrial.
● Cubierta descubierta o semi-descubierta.
● Motores de baja potencia, generalmente menores a 150–200 HP.
● Actividad costera, de bajo impacto y con riesgo reducido.
Nada de esto existe en la realidad de Chubut. Ni en Rawson hoy, ni hace 20 años en Caleta Paula.
La flota denominada “Artesanal de Arrastre ”:
✔️ Usa guinches mecánicos,Hidráulico industrial,
✔️ cabirones para maniobra de anteones,
✔️ Maniobra con maquinaria compleja tangones pescantes, puertas y redes de arrastre,
✔️ Tiene esloras superiores a las permitidas,
✔️ Y creció su capacidad de carga a niveles incompatibles con esa categoría.
Que sigan llamándolos “Atesanales” es una ficción útil para evadir exigencias legales y certificados nacionales.
2. El antecedente de Caleta Paula: denuncias durante años que nunca fueron atendidas. Durante más de dos década, la llamada Flota Artesanal de Arrastre Caleta Paula fue denunciada por:
● Exceder potencia de motor (superando largamente los 200 HP).
● Modificar esloras sin adecuar certificados.
● Maniobrar con maquinaria que la convertía en flota industrial camuflada.
● No cumplir con dotaciones mínimas ni capacitación.
● Cargar volúmenes que no coincidían con el tipo de despacho autorizado.
● Flota que a la fecha no conoce lo que es control de pesaje a pié de muelle.
● En los primeros años de esta flota cuando se inició como Artesanal, estaba liberada, sin limite de cumplir con el cupo de pesca.
● Ausencia del sistema de posicionamiento (monpesat)
Pese a múltiples notas, reclamos y presentaciones formales, no se hizo nada. Las autoridades provinciales optaron por mirar hacia otro lado mientras la flota crecía sin control. Este precedente explica por qué hoy la situación en Rawson también se volvió insostenible.
3. Un crecimiento descontrolado: de 200 cajones a 700, sin aumentar la tripulación. El SOMU lo expuso claramente: Hace pocos años estos barcos descargaban 200 o 300 cajones. Hoy ingresan con 600 o 700.La capacidad de pesca se duplicó o triplicó, pero los armadores pretenden “Reducir la Tripulación”.
🔴 Es una ecuación imposible desde cualquier perspectiva:
✔️ Más trabajo
✔️ Más esfuerzo
✔️ Más riesgo
✔️ Menos gente a bordo.
Las maniobras de pesca –especialmente en esta flota mecanizada– no pueden realizarse con menos de 4 marineros, por razones elementales de seguridad, eficiencia y cumplimiento normativo.
4. El intento de reemplazar marineros por un maquinista, la chispa del conflicto. La decisión de Prefectura Naval Argentina de volver a despachar los buques según Potencia Efectiva Total y no por “potencia reducida” obligó a los armadores a incorporar maquinistas.
Pero en vez de sumar personal, decidieron echar marineros. Esta decisión viola:
● Régimen de navegación,
● Reglamentos de seguridad
,● Dotaciones mínimas,
● Y altera condiciones laborales establecidas.
SOMU denunció que no permitirá esta maniobra y declaró Paro Total para los buques que intenten despedir marineros bajo este pretexto.
5. Seguridad: el punto más grave y la gran vergüenza de la Flota “Artesanal de Arrastre ”El punto más crítico, y menos hablado, es la seguridad. El hundimiento reciente en Rawson B/P Carlillo, dejó al descubierto algo inadmisible: Los compañeros que fueron rescatados saltaron al mar en remera y pantalones cortos. No tenían trajes de inmersión. No estaban preparados.
No tenían equipos asignados. La normativa vigente Exp. RPOL, 008 N° 26/2018 de PNA es clarísima: Art. N° 1 TODO buque pesquero de la Matricula Mercante Nacional mayores OCHO (8) metros de eslora total que realice navegación Marítima con un alejamiento de la costa superior a TRES (3) millas nauticas deberán estar provisto de trajes de inmersión homologados y asignados por tripulante.

Otro caso reciente Puerto Caleta Paula, tres embarcaciones hundidas amarradas en el puerto la falta de información al armador, la ineficiencia de la Administración Portuaria UN.E.PO.S.C, la Capitanía de Puerto PNA y el COE que no supieron coordinar los dispositivos de seguridad y dar otro sitio de amarre en el fondo del puerto, cuando sabían dicho pronóstico del viento de tierra que siempre azota el espigón de la zona norte del puerto, gracias a dios sin víctimas, pero una cosa muy interesante, de las tres embarcaciones que se hundieron a ninguna se le abrió la balza salvavidas, y todavía siguen sumergidas.

La pregunta es inevitable: ¿Cómo se despacha un buque sin ese equipamiento básico? ¿Quién autorizó? ¿Quién controla? ¿Quién firma los despachos?
La flota “Artesanal” se beneficia del nombre para esquivar los requisitos que sí cumplen los buques industriales, pero opera con la misma carga, el mismo riesgo y la misma maquinaria.
El resultado es lo que vimos: vidas en peligro.
6. Provincial vs Nacional: un rompecabezas legal sin resolver.
En los últimos años, los gobiernos provinciales sancionaron leyes locales que permitieron:
● Aumentar esloras,
● Aumentar potencia,
● Aumentar capacidad de bodega,
● Y modificar condiciones de operación. Todo sin adecuación al régimen nacional de la navegación.
Es decir: provincia autorizó lo que la nación nunca homologó. Esto dejó a la flota en un limbo legal, donde cada actor interpreta la norma a conveniencia.
En limpio: el conflicto de hoy es el resultado de años de descontrol.
Lo que ocurre hoy en Rawson no es casual: es la consecuencia directa de años de desidia política, falta de control, contradicciones normativas y crecimiento sin reglas, monopolio desde las mismas castas políticas de siempre.
La presentación del SOMU no solo defiende puestos de trabajo,está señalando un problema estructural que pone en riesgo la vida de los trabajadores, la seguridad de navegación y la legalidad misma de toda la actividad pesquera provincial.
Si la provincia quiere evitar nuevos hundimientos y conflictos sindicales, tendrá que dejar atrás la ficción de la “flota artesanal” y enfrentar la realidad:es una flota industrial disfrazada, que opera sin estándares y sin controles.
Por: Ricardo Manuel Cardozo
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