Una ley a medida del empresariado: Emergencia Pesquera Nacional sin trabajadores y con negocios encubierto.
Mientras los gremios aliados guardan silencio y el Congreso avanza con una ley que favorece exclusivamente a las empresas, los trabajadores del sector pesquero enfrentan una ofensiva encubierta: reducción de derechos, subsidios sin control y discursos vacíos que esconden negocios. Esta supuesta “emergencia” es una trampa para imponer una reforma laboral sectorial que luego buscarán extender a toda la clase trabajadora.
Emergencia Pesquera: la trampa legal que viene por todos, quieren usar a los marineros para entregar a toda la clase trabajadora.
Por Ricardo Manuel Cardozo
Mientras los trabajadores del mar enfrentan una crisis profunda, las cámaras empresarias (CEPA, CAPECA, CAPIP) y ciertos sectores políticos avanzan con una supuesta “Ley de Emergencia Pesquera Nacional” que, lejos de proteger los derechos laborales, beneficia exclusivamente a los empresarios del sector.
El proyecto 3063-D-2025 presentado por el diputado Luis Garrido del partido oficialista en Santa Cruz declara la emergencia por 24 meses, pero en ningún punto garantiza la defensa del Convenio Colectivo de Trabajo 356/03, ni prohíbe las rebajas salariales, la absorción del sueldo básico en el sistema de producción o la modificación regresiva del aguinaldo y la incapacidad laboral temporaria.
Por el contrario, otorga beneficios impositivos, subsidios, condonación de aportes patronales y fondos rotatorios a las empresas, todo sin participación obrera ni control sindical. La ley permite que los empresarios accedan a incentivos sin garantizar el mantenimiento del empleo ni condiciones dignas para los marineros.
Como si esto fuera poco, la ley se complementa con el silencio de los gremios aliados, que se sientan a negociar a espaldas de los trabajadores, y con la aparición oportunista de dirigentes políticos que abandonaron los conflictos reales durante meses.

El rol del Gobernador Vidal y los negocios encubiertos
En medio de este escenario, el Gobernador de Santa Cruz, Claudio Vidal, pretende mostrarse como un actor preocupado por la actividad pesquera, pero lleva casi dos años desatendiendo la explotación laboral de los trabajadores portuarios desde su asunción. En lugar de dar respuestas a la desprotección en Caleta Paula y otros puertos provinciales, impone la presencia de federaciones y sindicatos ajenos a Santa Cruz, sin representación real, con el único objetivo de seguir precarizando el trabajo marítimo.
Es necesario advertirle que mientras repite peroratas sobre aliviar al sector con una baja del 2,5% en el combustible o la supresión de tasas portuarias, las empresas más importantes del país como CONARPESA S.A., ARGENOVA S.A. y ARBUMASA S.A. se fueron durante su gestión, vaciando el puerto de Caleta Paula y gran parte de la actividad pesquera de Puerto Deseado. Su socio político y empresario Luis Jones, que prometió llenar el puerto con su flota, solo dejó ausencia de empleo y compensó esa pérdida con discursos y promesas incumplidas, cerca de 34 embarciones Tangoneros con capacidad de bodega de 100 Tonelada se fueron de Santa Cruz.
Hoy, desde su Ministerio de Producción, la ministra Nadia Ricci, anuncia una pronta “recuperación” con la Flota Fresquera de Altura, una estrategia que claramente le resta trabajo al puerto local Caleta Paula, en favor de intereses particulares. Es una burla abierta a los trabajadores y una falta de incompetencia de su parte que es reducido su conocimiento sobre la pesca.

Una maniobra para beneficio propio
La aparición del gobernador Claudio Vidal y del diputado nacional José Luis Garrido, luego de 90 días de conflicto sin dar la cara, y su repentino impulso a esta ley, no es casual ni inocente. Con las principales empresas ya retiradas de Santa Cruz, el gobernador no tiene nada que perder y mucho que ganar: su gobierno viene solicitando formalmente al Consejo Federal Pesquero, en reiteradas notas, que se le quintuplique el cupo de langostino. Con esta ley hecha a medida del Ejecutivo y del sector empresarial, todo indica que ese cupo terminará siendo cedido a su empresa estatal y a su socio, Luis Jones.
Esta ley no es una solución: es una herramienta legal para imponer recortes laborales que las cámaras no se animan a aplicar por sí solas. Se trata de un proyecto político y económico pensado para beneficiar a unos pocos, a costa de muchos.
Advertencia final
Los marineros, estibadores y trabajadores del sector debemos estar alertas. Esta ley puede convertirse en la puerta de entrada para imponer las condiciones regresivas que ya están sobre la mesa: baja salarial, pérdida de derechos adquiridos y flexibilización encubierta.
No hay emergencia que justifique entregar conquistas. No hay subsidio que compense la falta de dignidad. No hay discurso que tape los negocios entre empresarios y funcionarios.
Un mensaje para las centrales obreras:
Hoy la CGT, la CTA marchan por Cristina Kirchner, muchos gremios mandan adhesiones de solidaridad para con los marineros, y muchos gremios sindicales parece que no se dan cuenta que con los marineros quieren sentar el precedente y jurisprudencia de violentar un Convenio Colectivo de Trabajo, firmar a la baja en contra de los trabajadores.
Esto no solamente es para el sector marinero. Este ataque también es contra los trabajadores portuarios, de la alimentación, la industria naval, transportistas, proveedores navales, etc. El precedente que se busca imponer en la pesca puede ser aplicado a cualquier otro rubro laboral, como la minería, el petróleo o cualquier industria que explote recursos provinciales.
Si las confederaciones no salen a responder ante esta situación marítima, serán cómplices del modelo que busca implementarse a través de la destrucción del trabajo digno en la pesca, para luego replicarlo en todos los sectores.
¿A quién van a apoyar si hay un paro nacional? ¿A los que ya nos robaron el país o a los que ahora nos quieren robar a todos los trabajadores?
Porque lo repetimos con claridad: asentar el precedente y crear la jurisprudencia NO SERÁ SOLAMENTE PARA LA MARINERÍA.
¡Vienen por todos!
Y si los que ya se están yendo de la CGT se hacen los distraídos, no es porque les llegó la hora de entregar el sillón…
Es porque están entregando a los trabajadores.
Y eso los convierte en cómplices de este gobierno que quiere aplastar a la clase obrera.
El proyecto, además, propone la creación de un portal digital para difundir información sobre el uso del Fondo de Fomento y Sostenibilidad Pesquera (FOFOSPE) y los beneficios fiscales otorgados. Pero detrás de esa fachada de transparencia, lo que se esconde es un andamiaje normativo plagado de formalismos que no resuelven nada.
Una maraña de normas que más que dinamizar, entorpecen. Una autoridad de aplicación que desconoce la realidad del trabajo marítimo. Y una puesta en escena que solo simula acción, mientras las verdaderas causas de la crisis pesquera siguen intactas.
Este proyecto no enfrenta los problemas de fondo: los encubre. Si se aprueba, no será un paso hacia adelante, sino un retroceso disfrazado de política pública.
A.G.O.M.U.
(Asociación Gremial de Obreros Marítimos Unidos)
